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La corta esperanza de vida de las personas trans en América Latina

  1. Violencia y crímenes de odio: Las personas trans, especialmente las mujeres trans, son desproporcionadamente víctimas de violencia. La tasa de homicidios en países como Brasil es alarmante, y muchos de estos crímenes son motivados por el odio hacia la identidad de género. La falta de protección y justicia para estas comunidades agrava la situación.
  2. Discriminación: La discriminación sistémica en diferentes ámbitos, como el laboral, el educativo y el social, limita las oportunidades de las personas trans. Esto no solo afecta su bienestar económico, sino que también contribuye a problemas de salud mental y emocional, aumentando el riesgo de suicidio y otras crisis de salud.
  3. Problemas de salud: Muchas personas trans enfrentan problemas de salud relacionados con prácticas inseguras, como el uso de silicona industrial para modificaciones corporales. Además, son más vulnerables a infecciones de VIH y otras enfermedades de transmisión sexual, en parte debido a la falta de acceso a servicios de salud adecuados y sensitivos a sus necesidades.
  4. Pobreza y exclusión social: La expulsión del hogar es común entre personas trans, lo que las lleva a vivir en condiciones de pobreza extrema. La falta de recursos económicos obliga a muchos a recurrir a la prostitución, una actividad que implica riesgos significativos para su salud y seguridad.
  5. Educación: La discriminación en el sistema educativo a menudo resulta en la deserción escolar de las personas trans. Sin una educación formal, sus oportunidades de empleo se ven aún más limitadas, perpetuando el ciclo de pobreza y exclusión.
  6. Diferencias entre géneros: Es importante notar que la experiencia de los hombres trans es diferente. Aunque también enfrentan discriminación, su transición a menudo es menos visible y, por lo tanto, pueden experimentar menos violencia y rechazo social en comparación con las mujeres trans.
En conjunto, estos factores crean un entorno que no solo pone en riesgo la vida de las personas trans, sino que también limita sus oportunidades de vivir de manera plena y saludable. La solución a esta crisis requiere un enfoque integral que incluya políticas de protección, educación inclusiva, acceso a servicios de salud y un cambio cultural hacia la aceptación y el respeto de la diversidad de identidades de género.
Noa Antonio García
Presidenta

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